periodista boliviano

Viajar para crecer

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Hace años, cuando comencé a viajar por diferentes provincias de Santa Cruz, trabajando en una ONG local, entendí que había en mí una poderosa pulsión que me llamaba a caminar sin parar.

Edson Hurtado en Concepcion, Bolivia

Un instinto incontenible que me indicaba el camino, o los caminos, por los que debía transitar. Sólo había en mí un deseo: viajar. Porque cuando uno viaja, ya sea a Porongo o Europa, a Buenos Aires o Samaipata encuentra algunas de las respuestas que están esparcidas por el mundo y que esperan por nosotros. Solamente se trata de llegar hasta ellas. Leer el resto de esta entrada »

Ciudad hambrienta

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Esta es una ciudad hambrienta, de eso no hay duda. Pero su necesidad no se centra únicamente en la falta de alimentos, o de azúcar, que tanto escasea por estos días, sino en la carencia del insumo fundamental para el alma: el arte.

Boca_2

Si bien el año pasado ha cerrado un intenso calendario de actividades artísticas y culturales que han salido de los convencionalismos pueblerinos, otrora convertidos en monopolios de producción cultural en la ciudad, aún hace falta generar más espacios para encontrar, descubrir, fomentar y, sobre todo, difundir el arte hecho en Santa Cruz, para Santa Cruz y para el mundo.
Cada año los números van creciendo y las estadísticas nos dicen que cada vez son más las personas que asisten a los eventos más importantes: Festival de Música Barroca, Festival Internacional de Teatro, Feria Internacional del Libro; Leer el resto de esta entrada »

Derecho a la tristeza

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Cuando visité Colombia por primera vez, conocí a una mujer extraordinaria, con la cual pude compartir momentos inolvidables. Coincidiendo en el mismo hotel de Bogotá, entendimos que el azar no había jugado todas sus cartas en nuestro encuentro.

Atardecer en Cartagena-Colombia
Gilka Resende era también periodista y trabajaba en un proyecto comunitario de comunicación en las favelas de Rio de Janeiro. La identificación fue mutua desde el mismo instante en que nos vimos, y a pesar de que sabíamos que nos quedaban pocos días juntos, decidimos hacer de ellos, fotográficos instantes para nuestra memoria.

Una semana después de recorrer Bogotá de día y de noche, de trabajar juntos y de nuestros  frustrados intentos de entrevistar a miembros de las FARC, decidimos unir agendas para compartir unos días en la playa.

Así, ella partió hacia Antioquia  y yo hacia Santa Marta.Cuatro días después nos encontramos en Cartagena, tomando el sol, con una cerveza en la mano, mirando el indescriptible atardecer de un Caribe que nos daba la bienvenida. Leer el resto de esta entrada »

La silente y solitaria perfidia de Bellot

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Este mundo es un lugar difícil. Lleno de contradicciones, encierra al ser humano en un capullo de sentimientos encontrados, de horizontes truncados y deseos mal heridos.

El film se adentra en los confines de la soledad, en la sencillez del deseo básico. Explora una intimidad casi extraterrestre y plantea un ambiente onírico que parece remitirnos a los inicios de la sociedad misma.
No es una película de culto, no es un film intimista, no es una declaración subjetiva; eso se siente al final de la cinta cuandose escucha a Andrés Barba cantando la melancólica canción de Alberto Domínguez.

La Perfidia de Bellot es un ensayo sobre la pos-modernidad.

Se trata de una obra que recorre los decadentes cimientos de una sociedad cansada de ella misma e incapaz de renovarse. Leer el resto de esta entrada »

El silencio de la rosca

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Hace algunas semanas, escribí un artículo para el suplemento Brújula de El Deber, en donde abordaba la censura y el auto-boicot de una institución de Santa Cruz dedicada al arte, o a la socialización del arte, que no es lo mismo pero que para muchos es igual.

Siluetas

Más allá de la reacción que generó y del debate que comenzó respecto al tema, lo que me llamó mucho la atención fue precisamente la actitud defensiva con la que todos los aludidos, y uno que otro arrimado, enfrentaron la situación.

Es difícil entender que el proceso, aparentemente obvio y necesario de la crítica y autorregulación, no pueda ser asumida por quienes tienen el deber de discernir su trabajo antes de compartirlo con el resto de la sociedad.

Más que sorprendido, quedé decepcionado no sólo por esa actitud renegada y déspota, sino porque la rosca de artistas de la ciudad guardó un silencio sepulcral y no participó del debate que se originó y que los apuntaba precisamente a ellos. Para nadie es desconocido que esta es la ciudad de las muñecas. Leer el resto de esta entrada »