Desde hace muchos aos que el futuro a mediano no se perfilaba tan improductivo. Estamos encaminados en carreras electorales absurdas, que slo van a confirmar lo que el sentido comn nos indica: Bolivia necesita accin productiva, inversin social y tranquilidad poltica.
Hace tiempo fij mi posicin en torno al irreversible proceso de cambio por el que atraviesa el pas. La gran mayora de los bolivianos hemos concordado en que el quiebre histrico era necesario, ya sea por problemas econmicos, inseguridad poltica o por cualquier otro motivo, apostamos por construir otro horizonte para nosotros y para nuestros hijos.
Por eso me molesto tanto cuando veo que la clase poltica est perdiendo el tiempo en absurdas contiendas, que slo evidencian la pulseta que se disputa el poder en Bolivia. No hay dilogo por que nadie cree en l. No hay organizacin porque nadie quiere estar al lado del otro. No hay futuro colectivo porque seguimos empeados en singularismos partidocrticos que no van a ningn lado que no sea el pasado.
Siempre tiene que haber uno. Varios son los casos que evidencian su presencia. En la antigua Macedonia, Efestin hizo el papel ms honroso detrs de Alejandro. Un pastor, llamado Jos, se deslind de todo su orgullo por la Virgen Mara. A su vez, el apstol Judas, hizo lo mismo por Jess.
Siempre han estado ah. En la realidad o en la imaginacin. Sin ellos no se puede concebir el trato al prjimo que se da en esta civilizacin. Ah est el Gordo que siempre fue el complemento del Flaco. Lo que Mastroianni era para Fellini, tambin lo es Rbin para Batman. Incluso en nuestra radio-difusin local, Pitito es de algn modo la extensin de Carlos Valverde.
En el abismo que tengo por corazn, surge una pregunta Quin es en realidad el tonto til? Yo que te entregu todo para que seas feliz, o vos que no me diste nada y seguiste soando?
Esa respuesta ser respondida a su debido momento, cuando te anims a escuchar al pequeo porcentaje que te queda de conciencia; hasta entonces, y como dice el tango: si preciss una ayuda, si te hace falta un consejo, acordate de este amigo, que ha de jugarse el pellejo pa ayudarte en lo que sea, cuando llegue la ocasin
Siempre se pueden encontrar motivos para entender que el mundo va cambiando constantemente. El irremediable paso del tiempo nos obliga, ya sea por aburrimiento o creatividad desmedida, a buscar nuevas formas de expresin y la infatigable necesidad de vivir mejor.
El Presidente Morales sigue empecinado en nacionalizar empresas, y establecer de ese modo, mejores ingresos para el pas. Las condiciones de vida de los bolivianos pueden mejorar si se hace un uso correcto de todos estos ingresos, pero sobre todo, si la administracin se hace eficiente. Hecho que hasta el momento deja mucho que desear. Y.P.F.B. debe fortalecerse y encontrar su camino de eficiencia y seguridad.
Anoche asist a la dcima versin de la eleccin de Mister Gay Bolivia 2008. Un evento que ms all de su frivolidad, y justamente en estos momentos, muestra que los bolivianos seguimos amando este pas por encima de cualquier cosa. El colectivo gay nacional, lo demostr, a pesar de ser una minora. Los ejemplos pueden encontrarse por todos lados. Por cierto, gan La Paz.
Este mayo que comienza, nos reta a que busquemos nuevas maneras y nuevos caminos. 40 aos despus de aqul maravilloso mayo, en Paris, la imaginacin sigue reciclndose, y aunque Zarkovzy quiera destruir el legado de aquella revolucin, quedar sorprendido por su fuerza de carcter universal.
Nuestra imaginacin es ms fuerte que el miedo.
Cuando todo haya terminado, slo quedar el silencio: inconmensurable, pattico e infinito.
Los ros estn desbordndose y poco a poco estamos perdiendo el rumbo. Los gritos vienen de todos lados, pero nadie los escucha. Las plegarias suben al cielo cada noche, pero se pierden en el eter, infestado de mentiras y pretensiones.
Una silente pregunta vaga por el aire y tampoco nadie la escucha. Hay millones de respuestas, pero ninguna es la correcta. Hay millones de sugerencias pero ninguna es conveniente. Hay millones alternativas pero ninguna es suficiente.
Cuando la hora“0″ nos encuentre, dormidos, borrachos o meditabundos, el silencio de los culpables reinar y arrasar cualquier bsqueda de expiacin.
Algunos, entonces, decidirn hablar. Otros callaremos para siempre.
Cul es el precio que pagaremos por la autonoma?
Si tu respuesta es: el que sea, quiere decir que la decisin ya est tomada.
Si tu respuesta es: el que sea necesario, ser mejor que mires tus manos, ya deben tener sangre.
Pero si tu respuesta es: no tiene precio entonces, tal vez nos quede una oportunidad.
La autonoma es la esperanza de un pueblo. No tiene precio.